Cantata del Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierra de indias, de los singulares acontecimientos en los que se vio envuelto y de como se desenvolvió.(Versión teatral, Febrero de 1983 – Mastropiero que nunca. MM: Marcos Mundstock; EA: Ernesto Acher, DR: Daniel Rabinovich; CNC: Carlos Núñez Cortés; Coro: Les Luthiers).MM: Mastropiero era un apasionado de la investigación histórica. Se pasaba largas horas en la biblioteca de la opulenta Marquesa de Quintanilla, cuyos volúmenes le apasionaban. Allí supo Mastropiero de la existencia de un enigmático personaje del siglo XV: el Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, hijo de Juana Díaz y Domingo de Carreras. Al principio de su investigación Mastropiero, suponía que Don Rodrigo pertenecía a la misma familia Díaz que las célebres cortesanas Angustias y Dolores Díaz, pero luego, cotejando ciertas fechas comprobó que Angustias y Dolores no provenían de esos Díaz. Mastropiero ya estaba por abandonar la investigación, cuando encontró en la biblioteca de la Marquesa, el viejo manuscrito de un anónimo poema épico redactado sobre la base del diario de viaje del Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras. Según este poema Don Rodrigo había arribado a las costas del Río de la Plata en 1491, o sea un año antes del descubrimiento oficial de América, este hecho por fin explicaba su título de Adelantado. El poema describía además su heroico periplo hacia el norte del nuevo continente a lo largo de muchos años, culminando su gloriosa gesta en la isla de Puerto Rico. Impresionado por el hallazgo del poema, Mastropiero lo usó como texto para una de sus obras más célebres con la que Les Luthiers finalizan su recital de esta noche: "Cantata del Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierra de Indias de los singulares acontecimientos en los que se vio envuelto, y de como se desenvolvió". La obra se inicia con el arribo de Don Rodrigo a lo que años más tarde se denominaría el Río de la Plata.
Culmina Rodrigo dura travesía, se acerca a la costa su fiel carabela, después de seis meses de brava porfía, desciende orgulloso y con galanura, ya clava su espada en la tierra soñada, la tierra del oro y de la aventura.
EA: Llegamos a tierra firme, con nativos pronto dimos.
Coro: ¡Nos descubrieron, por fin nos descubrieron!
EA: Al conocer sus tesoros despertó mi idea fija, y al final cambiamos oro por baratijas
MM: Oro por baratijas, que abuso, que trueque tan desigual, después del canje Don Rodrigo guardó en un enorme cofre lo que había obtenido, montañas... de baratijas
EA: Tramposos, magjadeos devolvedme el oro.
Coro: ¡Minga, minga!
EA: Rescatemos nuestro oro mis valientes
con coraje, con la espada o con los dientes
mi honra está en juego y de aquí no me muevo
Coro: (Gritan)
MM: Firme en su lugar ante le enemigo, firme sin dudar, firme Don Rodrigo, y Don Rodrigo firmó la rendición. Echa a andar Rodrigo tras mejor estrella, leguas y más leguas hacia el rumbo norte, le siguen sus huestes en la heroica huella a través de montes, de valles, de sierras, mas destino esquivo, encuentra nativos que al cantar auguran sus sones de guerra.
Coro: Somos los Indios Pampas, muy renombrados, joyas, collares, mantas, vendemos en el mercado y a los que no nos compran nos los comemos asados
EA: No conseguiréis asustarme tras tan larga travesía, he venido a conquistarles y a vender artesanía, mi honra está en juego y de aquí no me muevo
Coro: (Gritan)
EA: Si me muevo
MM: Y huye Don Rodrigo otra vez al norte, triste, sin su tropa huye solitario. Descarga del hombro su pesado cofre y haciendo un alto anota en su diario
EA: Ayer dimos con un grupo de nativos y fuimos atacados... con todo éxito, he debido proseguir sólo esta marcha ya que los indios decidieron quedarse a comer con los soldados... quiero decir a los soldados
MM: Y en varias jornadas de marcha muy dura llega a una meseta de imponente altura.
EA: Llegué a tierras altiplanas arrastrando con porfía mi cofre de artesanías, magra fortuna. Allí encontré indios buenos que al ver mi traza ruinosa me cantaron una hermosa canción de puna.
Coro: Duérmase Don Rodrigo duérmase. Cierre sus ojitos no los deje abiertos, que si no se duerme se va a quedar despierto. ¡Duérmase, duérmase, duerma Don Rodrigo, duérmase, duérmase vamos duérmase, duérmase, duérmase de una veeez! Hihi.
MM: Diez horas duró este arrullo puneño. Rodrigo agotado por tal cortesía prosigue su viaje en busca del sueño, del sueño de gloria.
EA: Disculpe
MM: Del sueño de gloria que alienta sus días, descubrir poblados, conquistar reinados y vender si puede las artesanías.
EA: Con mis fuerzas casi extintas a vasto imperio llegué, puse pie en tierra de Incas o sea hice hincapié.
MM: Y llega Rodrigo en día de fiesta.
EA: Y vi de pompa y boato como no vi en cortes nuestras, sacerdotes, oficiantes, nobles, jefes, consejeros y vi de 3000 guerreros que de poder daban muestra, esclavos, servidores y como 10.000 extras.
Coro: Somos los Incas.
CNC: Somos los Incas un pueblo incansable, nuestras riquezas son incalculables, abominamos de incautos e incapaces, pero nuestras canciones son todas incantables.
MM: La gala imponente del fasto aborigen, recuerda a Rodrigo su sino glorioso, el noble designio que al viaje dio origen y encarando al Inca anuncia gozoso:
EA: Artesanías, vasijas de barro, debería usted comprar...
MM: Rodrigo es prendido por doce nativos mas lucha, se zafa y proclama altivo:
EA: Deteneos ignorantes, atrasados, desde hoy quedáis todos conquistados. Mi honra está en juego y de aquí no me muevo.
Coro: (Gritan)
MM: 500 leguas al norte, Rodrigo un tanto agitado, triste nota que los incas del cofre se han inca-utado. El cofre que fue en la huida olvidado, descuidado, digamos que fue en verdad tontamente abandonado.
EA: Habrase visto tamaña insolencia, tamaña desvergüenza.
MM: Rodrigo vehemente injuria a los Incas pues le han privado de sus propiedades.
EA: No hablo de los Incas me refiero a algunos que gozan contando mis intimidades y encima me insultan.
MM: Pues no yo no he sido...
EA: Si, si yo le he oído, usted dijo tonto.
MM: Dije tontamente.
EA: Bueno, parecido,
MM: Parecido no es lo mismo, caballero.
EA: Es que usted está diciendo falsedades.
MM: Usted exagera.
EA: Reclamo a mis fueros.
MM: Me atengo a la historia.
EA: Mentiras.
MM: Verdades.
Y yo no discuto con aventureros.
EA: Y yo no discuto con aficionades.
MM: Dirá usted aficionados.
EA: La rima es lo que me inspira
yo he dicho aficionades
en lugar de aficionados
porque usted dijo verdades.
MM: ¿Con que yo dije verdades?
luego usted dijo mentiras.
EA: Terco y duro como una pared.
MM: ¿Y eso con que rima?
EA: Con usted hombre, con usted.
DR: Haya paz, haya paz. De Torcuato Gemini: “Haya Paz”.
Don Rodrigo, Relator que la calma no se pierda
que si seguís discutiendo os vais a ir a la mi...
¡Haya paz!
MM: 500 leguas al norte, prosigo, en un bosque encuentra nativos Rodrigo que bailan y cantan con dulces sonidos.
Coro: Conozca nuestra cumbia es el baile nacional, visite usted Colombia y su ciudad capital.
DR: Bogotá.
EA: Colombia, Colombia, Colón... es que ya ha pasado por aquí Don Cristóbal, pues nada, de hoy en adelante ésta país se llamará ¡Rodrigombia! Decidme nativos do están los tesoros, do están las minas de plata y de oro.
Coro: No tenemos
EA: ¿Tenéis por aquí piedrecillas brillantes,
zafiros, rubíes, topacios, diamantes?
Coro: No, no, no
EA: ¿Estaño, antimonio, cobre o manganeso?
Coro: Nada de eso
EA: ¿Carbón, piedra pómez?
Coro: Nones
EA: ¿Botellas vacías?
Coro: No
EA: ¿Ropa usada?
Coro: No
EA: ¡¿Pero es que no tenéis nada?!
Coro: Tenemos un buen café, aromático y sabroso, café de Rodrigombia...
MM: Al ver Don Rodrigo que nada consigue, con rumbo nordeste su viaje prosigue.
Coro: Chucurrrucu chacu....
EA: Al llegar cerca del mar, rogué que no se extinguieran mis fuerzas, que entonces eran por demás flacas. Me inspiré tomando el nombre de los indios del lugar y en aquel hermoso lar fundé Caracas.
Coro: Chucurrrucu chacu....
EA: Fundé Caracas, y acerté a fundarla en tan hermoso valle.
MM: Fundó Caracas dice...
EA: En tan hermoso valle.
MM: Guenguengue guenguengue (burlándose).
Acerté a fundarlaaa. Acertó a fundarla y tanto acertó que la fundó en pleno centro de Caracas, que ya estaba fundada, y el no lo vio.
EA: Con la prisa.
MM: Los guardias perplejos, y algunos paseantes, intentan prenderlo y en cárcel ponerlo. Rodrigo protesta, fiero, desafiante.
EA: ¡Aaaaaaaah! Mi honra está en juego y de aquí no me muevo.
DR: Por ante este tribunal, se condena a Don Rodrigo Díaz de Carreras a la pena de destierro en la isla de Puerto Rico por los delitos de: tenencia de armas y fundación ilícita. Archívese.
EA: Estando el barco al llegar a donde cumplir mi pena, de esclavos oigo un cantar que a negro destino suena.
DR:Eeeeooeee sebeobeeobeee
sebelectelecemo achicoria
Omangaomanga omangaonono achicoria
allá tú, acá yo
allá yo, acá tú
allá yo y tú, acá.... achicoria.
Los negro piden café, no le dan
Los negro piden cacao, no le dan
Los negro piden amor, no le dan
¿Qué le dan a los negros? ¡Achicoria!
Sabalaba... ¡sabalabababa!... ¡¡sabababalalababa!!
¡No!
Sarambá semereno tambá
¡Tampoco!
Sabaraba aiacacamenco
¡Eso si!
Don Rodrigo amigó
Achicoria
Acá toco yo, acá toco yo
acá toco yo, acá tocaba yo.
EA: Más ni bien llegué a tierra firme, fui de pronto conmovido por los ojos renegridos de una morena, y revivieron mis sueños de viejo conquistador, sed de guerra, del amor que el alma llena, ya vendrá otra gente a conquistar Las Indias. Yo me quedo aquí a conquistar mi negra.
Coro: No hay en la vida nada
EA: Como mi negra
DR: A ver, a ver.
Coro: Nada, nadita, nada
EA: Como mi negra
Coro: No hay en la vida nada
EA: Como mi negra,
Coro: Nada, nadita, nada
EA: Como mi negra, a ver ese piano.
DR: A cantar, a cantar
EA: Si moreno
DR: A bailar, a bailar
EA: Si papacito
DR: A gozar, a gozar.
EA: Azuquita
DR: ¡ACHICORIA!
EA: Hoy la brisa está tan suave
Coro: Como mi negra
EA: Que los juncos se bambolean
Coro: Como mi negra
EA: Y la música es tan bonita
Coro: Como mi negra
EA: Que es tocada por todo el mundo
Coro: Como mi neee....
No hay en la vida nada.
EA: Como mi negra.
Coro: Nada, nadita, nada.
EA: Como mi negra.
Y aquí se acaba la historia de Don Rodrigo y el "chow" chico.
Coro: Se acaba
Se acaba
Se acaba
Se acaba
Se acaba
¡SE ACABÓ!
La obra:
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